Reseña: El retrato de Dorian Gray

Este fue el primer libro que leí porque quería leerlo y no porque tenía que hacerlo. Es también el único que he leído tres veces. Recuerdo que tenía once años, acababa de ver la película La liga de los hombres extraordinarios y quería leer los libros mencionados en ella, y pensé ¿por qué no empezar con este?

El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde

El libro abre con una conversación entre el sensible pintor, Basil Hallward, y su cínico amigo, Lord Henry Wotton, en la que comentan la más reciente obra del primero: un retrato de cuerpo completo de un joven increíblemente bello. Basil está completamente obsesionado con el muchacho y teme presentárselo a Lord Henry, pues sabe que las ideas del Lord son más bien alarmantes y podrían corromper la inocencia del joven. Sus temores se vuelven realidad cuando Dorian Gray entra al estudio para posar para los últimos detalles del retrato y, fascinado con la personalidad de Lord Henry, insiste en que se quede a conversar. Ese día, gracias al retrato y a los comentarios de Lord Henry, Dorian hace consciencia de su belleza y, sabiendo que nunca va a volver a ser como es en ese momento, en un arranque de ira y frustración, afirma que vendería incluso su alma si pudiera quedarse joven y su retrato pudiera envejecer en su lugar.

Con esta novela, Oscar Wilde pintó un retrato del alma del ser humano. El lector puede ver claramente cómo la curiosidad y el deseo llevan a un joven puro a la corrupción absoluta. Escrito de manera ágil y reflexiva, este es un libro de obsesiones, transgresiones, duplicidad y arte.

Recomendado para todos aquellos que disfrutan de un muy buen clásico.

  Mi edición:  Tapa dura encuadernada en tela, publicada en el 2008 por Penguin Classics.
Mi edición: Tapa dura encuadernada en tela, publicada en el 2008 por Penguin Classics.