Reseña: Un largo camino de mil años

Un largo camino de mil años, de Donald Miller

Esta es la segunda vez que leo este libro. La primera vez, lo hice porque una amiga de la familia lo recomendó; la segunda vez, lo leí porque pensé que era tiempo de visitar de nuevo algunas de sus ideas. Como algunos de ustedes ya sabrán, este libro no es de ficción, pero definitivamente es uno de los mejores que he leído.

Todo comienza cuando Donald Miller recibe una llamada de dos productores de cine que leyeron su libro Tal como el jazz y quieren convertirlo en una película. En un principio, Donald está entusiasmado con el proyecto, pero apenas se sientan a escribir el guion, comienza a notar los pequeños cambios que le están haciendo a la historia para volverla más interesante. Es ahí cuando se da cuenta de que, en realidad, su vida no es interesante y así es como empieza su viaje en búsqueda de una mejor historia.

“Si vieras una película sobre un hombre que desea tener un Volvo y que para conseguirlo trabaja durante años, no te pondrías a llorar cuando al final lo vieras salir del estacionamiento con su auto nuevo, probando los limpiaparabrisas. Tampoco le contarías a tus amigos que viste una hermosa película ni te irías a casa y pondrías música de fondo para reflexionar sobre la historia. La verdad es que una semana después ni te acordarías de lo que viste, a menos que te hubieras sentido robado y quisieras que te devolvieran el dinero. Nadie llora al final de una película que trata sobre un hombre que quiere comprarse un Volvo. […] Si lo que decidimos hacer con nuestra vida no es adecuado para crear el argumento de una película que valga la pena, entonces tampoco nos servirá para darle sentido.”

Un largo camino de mil años es un libro personal que además de narrar el viaje del mismo autor, cuenta las historias de las muchas personas que conoció en el camino, abarcando desde los eventos felices, casi fantásticos, hasta las los ciclos que acaban trágicamente.

Uno de mis aspectos favoritos de este libro es que no es una de esas obras filosóficas que nos llevan reflexionar lo absurda que puede es la vida y a examinar las profundidades de la naturaleza humana. El retrato de Dorian Gray es así y es probablemente uno de mis tres libros favoritos, pero su significado filosófico definitivamente no es la razón por la cual lo leo y re-leo cada que puedo. Lo que realmente me gusta de Un largo camino de mil años es que es un libro simple, escrito de manera simple (a veces incluso boba) que nos invita a ver la vida desde el punto de vista de un narrador. Miller argumenta que la vida no carece de significado, no es absurda y no necesita estar llena de transgresión y extremos para ser interesante; como cualquier buena historia, la vida sólo necesita tener propósito.

Esta es una lectura rápida y sencilla que habla de la vida, lo bueno, lo malo y todo lo que se encuentra en medio. El autor es cristiano y, dado que es un libro personal, obviamente hay temas cristianos, pero nunca se siente como un bibliazo a la cara. Como cristiana, yo lo disfruté muchísimo, pero tengo el presentimiento de que no-creyentes lo van a disfrutar también.

  Mi edición:  edición para Kindle.
Mi edición: edición para Kindle.

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